Hoy en día, en esta nueva normalidad, es necesario valerse de todas las herramientas disponibles para diferenciarse de los demás profesionales y con ello no solo nos referimos a conocimientos técnicos, sino también al desarrollo de habilidades blandas, aquellas aptitudes relacionadas a la manera en que trabajamos, interactuamos con nuestros colegas, resolvemos los problemas y gestionamos nuestro trabajo.
Por lo anterior, ¿Será importante la comunicación para el desarrollo personal de los emprendedores?
La comunicación es la herramienta clave para relacionarnos, obtener lo que necesitamos, queremos, para expresar lo que somos y es un elemento clave para el mejoramiento continuo de todo tipo de empresas y de emprendimiento ya que influye en la productividad, competitividad y sostenibilidad. Por otro lado, la competitividad es un desafío que se establece la persona, así como el emprendedor que debe alcanzar sus objetivos, debe saber comunicarse, transmitir sus ideas con claridad, asertividad y fluidez.
Es fundamental trabajar las habilidades comunicativas porque estas permiten que una persona mejore su relación con otras y en cualquier entorno. Por ejemplo, en el ámbito empresarial tiene suma relevancia, pues de nuestra comunicación dependerá la eficacia para lograr acuerdos, cumplir con los objetivos o cerrar negociaciones exitosas. El mismo efecto tendrá en los emprendimientos, ya que la comunicación es percibida como una estrategia generadora de confianza por la capacidad de influencia en los individuos y la capacidad de generar y mantener dicha confianza haciendo que a lo largo del tiempo logre fidelizar a sus clientes y que éstos lo prefieran por encima de la llamada “competencia”.
La competitividad personal es definida como el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que permiten a una persona desarrollar una actividad exitosa en el tiempo, desenvolverse mejor y tener la asertividad para expresar de manera eficaz las opiniones y sentimientos, negociar y resolver conflictos, mejorar el control emocional y recibir las criticas como una oportunidad para crecer; en otras palabras, la competitividad personal forma parte natural del ser, que al pasar los años se irá desarrollando por la influencia de las situaciones, experiencias, personas, entidades, habilidades, conocimientos y aptitudes, construyéndose a través del autoconocimiento, de capacitaciones y de coaching, permitiendo ser una mejor versión de nosotros mismos.
Las ventajas de ser competitivo a nivel personal es que el ser humano va a entrar en una mejora continua, estará entusiasmado por aprender nuevas cosas, sintiéndose mejor consigo mismo, teniendo una vida con mayor bienestar y estará trabajando por construir ese ser. En el ámbito laboral, contar con personas que trabajan en su competitividad personal es una ventaja, y eso incluye a los emprendedores, ya que otorgan ante la competencia mejores operaciones y resultados, influyen de manera estratégica en la estabilidad del ambiente interno y externo de la empresa, reflejan el cumplimiento de objetivos organizacionales, del bienestar laboral y rebasan los niveles de la competencia abriendo así un camino al éxito.





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